La Fórmula 1, a lo largo de su historia, está repleta de personajes y sucesos que trascienden todas las barreras, incluso las del tiempo, para quedar inmortalizados entre los recuerdos de la máxima.
Claro que, brillan mucho más aquellos nombres que se cubrieron con la gloria, tanto como las historias con ribetes de hazañas. Pero siempre es interesante conocer o compartir con los que recién llegan a la Fórmula 1, las historias escritas por los personajes que se quedaron en el camino.
Muchas mujeres en el mundo entero, conocen la firma de cosméticos Revlon, la cual se fundó a comienzos de la década del 30. Charles y Joseph Revson, junto a Charles Lachman, socios en la aventura, comenzaron con un revolucionario esmalte para uñas, luego agregaron el lapiz labial y a menos de un lustro de su creación, lograron transformar a Revlon en una importante multinacional.
Pero, en qué punto se une la Fórmula 1 con los cosméticos? Pues bien, en plena etapa de crecimiento de la empresa, el 27 de febrero de 1939, en Nueva York, nació un niño al que llamaron Peter Jeffrey Revson.
El joven Peter creció en un ámbito típico de una familia multimillonaria. Heredero directo de los fundadores de Revlon, el muchacho se pudo dar varios gustos y entre ellos, el de poder competir al más alto nivel.
Peter Revson era refinado y muy carismático. Luego de culminar sus estudios en 1960, comenzó a competir en carreras en Hawai, con exclusivos coches deportivos, acordes a su inmensa fortuna.
Para 1964, con el apoyo de Tim Parnell y sus propias divisas, Peter formó su propio equipo de Fórmula 1 con un Lotus, aunque no le fue nada bien. No clasificó en su primer intento en Mónaco, tampoco lo hizo en los siguientes y cerró el año con un opaco 13er lugar en Italia.
Estaba claro que no era todo dinero para triunfar en la Fórmula 1, al menos en aquellos tiempos no lo era. Empezó a correr en Fórmula 3 y su pequeño hermano Doug también se sumó al deporte, pero falleció en un desgraciado accidente en 1967.
Al día siguiente de la última despedida a su hermano, Peter ganó en una prestigiosa carrera de la serie Can Am. Siguió en los Estados Unidos y al volante de un Porsche, junto a Steve McQueen, sí la estrella de cine, conquistaron el 2do lugar de las 12 Horas de Sebring. Al año siguiente se consagró Campeón en CanAm por delante de Denny Hulme y corrió un gran premio invitado por Tyrrel.
Finalmente la F1 se fijó en él y sus condiciones. Mc Laren lo fichó para que acompañe a Hulme en 1972. Peter logró 1 pole y 4 podios, nada mal para el millonario.
Al año siguiente, Revson fue mejor que su propio compañero y conquistó 2 triunfos (Gran Bretaña y Canadá), contra 1 de Hulme.
En 1974 se marchó a Shadow y tal como su nombre lo indica, la carrera de Revson entró en penumbras.
Clasificó 4to en Argentina y 6to en Brasil, pero abandonó en ambos grandes premios. La carrera siguiente era Sudáfrica, pero antes, el 25 de febrero festejó sus 35 años, publicando su Autobiografía que se llamó "Velocidad con estilo". Por aquel entonces, se calculaba que la fortuna de su familia ya rondaba el billón de dolares.
Unos mes después de presentar su biografía, el 22 de marzo de 1974, resolvió ir a entrenar con su Shadow al propio circuito de Kyalami. Algo falló en la suspensión de su monoplaza y el coche salió despedido de la pista. Peter Revson murió en el acto y con él se extinguió una estirpe de piloto, dificil de igualar ya que muchos otros millonarios llegaron a la Fórmula 1, pero muy pocos lograron ganar carreras como él.
@damonf1










Me encanto, haciendo docencia para los ignorantes de la categoría como yo jaja de a poco voy aprendiendo sobre la misma
ResponderSuprimirSon geniales estas historias, dignas de peliculas! más más!!! :)
ResponderSuprimirMuchas gracias!! Cada miércoles llegará una nueva / vieja historia!!
ResponderSuprimirExcelente Genio! Felicitaciones!
ResponderSuprimirmuy interesante la historia. creo que pocos o casi nadie conocíamos la historia de este piloto. está bueno que se rescaten esos apellidos y hechos que quedaron opacados por los grandes nombres y hazañas de la f1. te felicito damon por rescatar este episodio. muy interesante la nota.
ResponderSuprimirMauricio es mi deseo dejar testimonio de mi reconocimiento y cariño sincero al Señor Meschini con quien tuve el gusto de compartir muchos fines de semana en la gloriosa época de la Limitada Santafesina donde se reunían miles de familias para compartir un almuerzo , pujar por sus pilotos preferidos y ver un espectáculo de deporte puro donde nadie regalaba un centímetro pero al final de la competencia la camaradería podía mas que la rivalidad ocasional y se comenzaba nuevamente en la fecha siguiente , recuerdo esos años como los más felices de mi vida, agradezco a todos quienes me ayudaron a sentir esas sensaciones únicas e irrepetibles y haber conocido gente con quienes aún hoy en cruces ocasionales es un placer mútuo intercambiar algún recuerdo el deporte regional es la base y semilla para que el deporte nacional pueda trascender fronteras dejando sabiduría para saber afrontar las derrotas, levantarse y sonreir , Un abrazo Horacio Arguello
ResponderSuprimirNo conocía esta historia, ni siquiera supe de la existencia de este piloto. Muy buena historia, me resultó muy interesante, la magia de la vieja F1 que me hubiera gustado vivir.
ResponderSuprimirLindo recuerdo.
ResponderSuprimirSolo agregar que en Argentina 74, lo abandono,Clay Regazzoni,"aetndiéndolo" a la entrada del curvon y sacandolo de la pista.
El día de su accidente, había jugado al tenis con el Lole al mediodía.
Saludos, eduardo
@efeunicoargy